Finders Keepers

Finders Keepers - Linnea Sinclair Imaginaos a una pareja tipo Leia y Han Solo en Star Wars, imaginaos una nave espacial y malos malísimos a lo Star Trek, imaginaos a un C3PO que habla más de lo necesario pero es capaz de dirigir una nave espacial. Planetas variados, viajes interespaciales, estaciones y naves nodrizas y… un adorable ser intergaláctico, que es como he “rebautizado” a nuestro protagonista, Rhis Vanur.

Trilby es capitana de una cochambrosa nave espacial, la Careless Venture, y se dedica a transportar mercancías “no tan legales” por el espacio exterior, tratando de evitar en la medida de lo posible la ley, los impuestos y los controles de cada puerto espacial. De hecho, la historia comienza cuando ella está tratando de arreglar por enésima vez su nave, escondida en una cueva en el selvático mundo de Avanar. De repente, como caído del cielo, se estrella otra nave bastante dañada, de los ‘Sko, una raza temible a lo ancho y largo de las galaxias. Ella sospecha que ha sido perseguida por otras naves y que sus tripulantes están muertos por el impacto. Cuando se acerca, rifle en mano, descubre con sorpresa que el piloto ha conseguido salir y yace inconsciente en el suelo. Entonces, más como rehén que con ánimos de ayudar, se lo lleva para curar. Pero claro, la relación cambia enseguida.

Supongo que ya habréis adivinado que Han Solo es como Trilby y curiosamente tiene un Chewbacca llamado Dezi, un robot que se enrolla en sus conversaciones y que es el otro tripulante de la Careless Venture. En un principio, no se sabe muy bien el verdadero origen de Rhis, pero está claro que es un Zapharin, una raza en la cual la familia y el apellido con muy importantes, y pertenecer a una gran dinastía de rancio abolengo es lo más de lo más. Vamos, es como el duque en la novela histórica. Trilby, en cambio, procede del estrato social más bajo, huérfana y abandonada al nacer, fue criada por unas organizaciones, los Iffys, en Port Rumor. La escoria del espacio. Pero gracias a su ímpetu e inteligencia ha conseguido salir adelante, o eso intenta.

Por supuesto, Rhis no es lo que parece ser pero, por motivos que él considera justificados, oculta a Trilby su verdadera identidad, ya que le conviene que la capitana de la única nave en años luz a la redonda colabore con él, y por eso decide esconder sus garras y presentarse más encantador de lo habitual… El plan de Trilby es llevar la Careless Venture al destino que tenía pensarlo y dejar a Rhis ahí. Pero sus planes están destinados a torcerse cuando resulta ser el blanco de los malignos ‘Sko… y la acción está servida.

En este libro es él quien se enamora antes que ella. De hecho, él piensa en su fuero interno que no tiene corazón, que su corazón lo tiene ella. Y le confiesa en alguna ocasión que, si ella dice alguna vez que ha conseguido llamar su atención, nadie la creería, pues en las mujeres es lo último en lo que solía pensar nuestro militar caído del cielo. Parece ser que una mujer del pasado tiene algo que ver con el asunto. De hecho, le hizo mucho daño y no está interesado en absoluto en volver a pasar por la experiencia. Todas sus energías estaban centradas en su carrera y en ser un arrogante e impiadoso militar…. Hasta que conoce a Trilby, claro. Fue pasar unos días con ella y caer rendido a sus pies. Algo tiene esa capitana y le hace… “sentir”. Pero me gustó aún más cuando, al descubrir ella su quién es y rechazarle, se niega a rendirse y se propone conquistar su corazón poco a poco. Ya os lo dije, es un ser intergaláctico adorable.

Últimamente busco algo diferente en la romántica y, como hay ciertos géneros que aún no se han traducido en español, he descubierto algunos muy interesantes, como la romántica apocalíptica y la romántica un poco friki que incluyen naves espaciales. Me lo he pasado en grande, los personajes tienen química, los diálogos son desternillantes y los secundarios no tienen desperdicio. Como trasfondo tenemos la trama que siempre envuelve este tipo de pelis o libros: salvar el espacio de la amenaza de los malos de turno. Pero aunque parezca más de lo mismo yo he descubierto un subgénero nuevo y me ha gustado la experiencia. La autora ha sido nominada varias veces a los permios RITA y ha recibido algunos premios y la verdad es que no me ha extrañado nada, porque si este es el nivel que voy a encontrar en la romántica futurista o Space Opera, ya estoy tardando en leer más de este género.