Baby Love

Baby Love  - Catherine Anderson No puedo creer que sea la autora de la saga de los comanches.

Cuando leí el primero de la serie de los Comanches y La canción de Annie supe que estaba ante una autora maravillosa y tuve curiosidad por leer más de ella. Este, al ser el primero de una saga, tenía muchas ganas de probarlo.

Maggie escapa una noche fría de su casa con un bebé en brazos, está asustada y sólo piensa en desaparecer, antes de que su padrastro maltratador la encuentre. El destino quiso que ella se subiera a un vagón de un tren de mercancías para encontrarse con otros vagabundos en su interior. Estos hombres sin hogar pronto se fijan en ella, no sólo por verla desamparada y vulnerable sino por ser una mujer y un plato suculento para estas personas que no tienen nada que perder. Sin embargo, antes de que puedan hacerle ningún daño, Rafe, uno de ellos, la defiende y consigue protegerla hasta que llegan al próximo pueblo, donde planea hacerla bajar y seguir él su camino por su cuenta. Pero entonces se da cuenta de que la joven está enferma y por tanto decide quedarse con ella un poco más, hasta que sea capaz de apañárselas sola.

Rafe es un alcohólico. Vaga sin rumbo por la América profunda desde hace tres o cuatro años y sólo piensa en cómo conseguir su próxima botella de alcohol. Sin embargo, al cruzarse en su camino la indefensa Maggie y su niño, decide que tiene que hacer un esfuerzo para permanecer sobrio un tiempo, ya que es obvio que esta necesita ayuda.

Pues bien, tengo que decir que me ha decepcionado este libro. Bastante. Me ha parecido muy cursi y muy forzado. Rafe, la rana, resulta que no es un vagabundo cualquiera, sino un príncipe azul muy rico que posee un rancho muy próspero que dirigía junto a su hermano Ryan, al que no ve desde que empezó su vida disoluta. La pérdida de familia en un accidente del cual él se considera responsable indirecto, fue el causante de que huyera lejos de su origen para perderse en el anonimato y el olvido.

Pero es que, además, a Rafe no le cuesta nada dejar el alcohol, lleva dependiendo de él una temporada relativamente larga y parece que se desengancha muy fácilmente. La autora lo sabe y se justifica diciendo que es porque Maggie necesitaba su ayuda desesperadamente pero no me parece una excusa muy consistente ni sólida.

Maggie me parece una protagonista típica, la pobre joven desamparada que vive son su padrastro, que la maltrata y la viola y no le deja libertad alguna pero que no puede escapar porque su madre enferma y su hermana siguen con él y, finalmente, decide huir con su bebé… y cae en manos de un vagabundo con la tan buena suerte de que él es un encanto y además millonario. Es todo tan extremo, tan forzadamente dramático, que no consigo creérmelo y tenía todo el rato una cara de póker a lo Peter Griffin o una cara de “puke rainbows” como las viñetas del cuantocabron.

Y luego ella no consigue fiarse de él a pesar de que la cuida y la respeta en todo momento, lo cual entiendo debido a la adolescencia tan traumática que ha tenido. Él se enamora enseguida y tú no puedes ni tragar saliva de lo rápido que lo hace. Y así, sin más, decide llamar a su hermano, al que no ve desde que se marchó, a que le venga a recoger con el jet de la familia, porque claro, son millonarios, es genial ser rico. El hermano creyendo que él ha perdido el juicio, y con razón, por traer a una joven sin un duro en el bolsillo, pensando, por supuesto, que quiere cazar a Rafe para quedarse con su fortuna. Pero no dura mucho, en cuanto la ve cae rendido a sus pies, y por supuesto, los padres de ellos también, la acogen con los brazos abiertos… Él ha perdido a su familia y encuentra a una sustituta sin problemas. Maripositas y algodones de azúcar.

En fin, me ha parecido demasiado estereotipado, demasiado encorsetada la situación, y por supuesto, no podemos olvidar el rescate del final, cuando ella piensa que tiene que volver con su padrastro para poner a salvo a su bebé y a Rafe y él tiene que ir a rescatarla. Eso ya me mató por completo y ni con sales ni amoníaco lograría volver a la consciencia. La autora peca de poco original y de cursi y me ha decepcionado mucho. Creo que la contemporánea no es lo suyo porque el segundo de la saga sigue la misma línea. La tenía en tan alta estima que la caída ha sido estrepitosa. Como si fuera la primera vez que me pusiera tacones de aguja y tengo la mala suerte de meterlo en el agujero de una alcantarilla, y suena un maravilloso "crack" y "cataplúm".

Al menos me engachó aunque ponía los ojos en blanco tan a menudo que casi parecía que estaba rezando al cielo todo el santo día.